En Boom hay una medida que suele sorprender a quienes van por primera vez: las duchas no estan disponibles todo el dia. El agua se habilita en franjas horarias concretas, generalmente por la manana y al final de la tarde, mientras que los lavabos y otros puntos de agua siguen funcionando con normalidad. No es un error de organizacion ni una carencia del festival: es una decision consciente para reducir el consumo de agua en un evento que se toma muy en serio la sostenibilidad.

Boom explica que el agua del festival proviene de la misma red publica que abastece a unas 10.000 personas de la region, por eso insisten en la idea de Save the Drop y limitan los horarios de duchas como parte de una politica mas amplia de conservacion. En sus comunicaciones oficiales hablan directamente de shower times are limited each day of the festival to conserve water y presentan esta medida como parte de una cultura compartida de cuidado ambiental.

Y aunque al principio pueda parecer incomodo, una vez adentro se entiende mejor. Boom no esta pensado como un festival donde todo gira alrededor de la comodidad inmediata, sino como una experiencia colectiva donde tambien hay que adaptarse al entorno. En lugar de plantearlo como una restriccion, termina funcionando como un recordatorio bastante potente de que incluso algo tan basico como ducharse tiene impacto cuando miles de personas comparten el mismo espacio.

Ese tipo de detalles tambien explica por que Boom se siente distinto. No solo por la musica o por la estetica, sino porque muchas decisiones del festival estan atravesadas por una logica de convivencia y conciencia ambiental. A veces se nota en cosas grandes; otras, en algo tan simple como mirar el reloj antes de ir a banarte.

El Boom y el cuidado del medioambiente El Boom y el cuidado del medioambiente